Blanca por las seis paredes del cubo que la encierran, tan lejos y tan cerca de mi espejo y de sus fotos... Se descarrila un tren un año y una hora despues mientras le confieso que soy un paraguas roto.
Sin haber hecho el seminario de mis desvelos no sé cómo sabe que está diseñada y prefijada para ser filo de la sierra y clavo de la cruz, que me rodea como una silueta de tiza en mi cama.
La distancia es hija de sí misma y de los metros que no tienen más remedio que caminarse o volarse. Es el arte de no mirar de frente al sol ni sus reflejos que de contrabando se me meten como espadas.
Dj de mis venas entreabirtas y mis pulmones, imagino tus tacones abandonados porque bailas y así descansan tus pies desnudos sin temores de que te pise el destino con sus garras.
Cierro los ojos y no tengo disfraz que me tape, y así soy más mío que de nadie mientras finjo que todas las primaveras son iguales, y que en todas te conocí mientras te escribo.
Soy un actor de raparto en tu piel blanca que se sabe el libreto y lo dice de memoria. No sé cuántas horas dura el viaje a uno mismo cuando ya no es el mismo sino sus sobras.
No sueltes los dados mientras no me hablas que una llave maestra te abrirá las puertas de los pasillos que esconden mis sabanas y los cantos de sirena en mi pecera.
En mi escenografía a medio desarmar te espero, casi sabiendo que no vas a llegar, para que callar que somos siameses por el cuento ese que no terminamos de olvidar jamás
"Les Freres" by Robert Doisneau http://www.robertdoisneau.com/
A dónde vuelan las palomas sin mensaje, al silencio de un dios callado, a los gritos reprimidos de los solitarios, a la hoja vacia que me persigue?
Un muro escrito con estrofas ciegas, un baston de letras para tantear al mundo, un semaforo en rojo y una ambulancia, una farmacia, un manicero y el bar de confianza.
Un martillo al otro lado de mi pecho, te juro que no pueden ser los latidos, si asi fuera no habria cuadros colgados de Dalí retratando mis esperas.
Tomaré el último tren a la deshonra y el último cafe azucarado con mis penas, y sin abogado tendré lo que es mio: mi corazon apestado de pisadas de sombra.
Tengo tu telefono por si quiero no llamarte y tengo tu foto por si quiero no mirarte. pero si no quiero ver el sol no tengo nada, no puedo esconder una nube debajo de la cama
"La persistencia de la memoria" by Salvador Dalí http://www.salvador-dali.org/
Tus gestos son mis gestos treinta años despues , reinauguración de mi carne, embajada de mis ojos... Tu nombre es el que titubeó una boca, una voz desde el otro extremo de la almohada.
Tus pasillos internos jamás sabré como tu no conocerás los míos y así siempre es. Allí construiras mucha belleza y mucho horror disjuntos a mi oído dos a dos.
Techados por el mismo apellido la lluvia nos mojará igual porque sus gotas son las espadas de un cielo callado y la luna es un escudo contra los nombres sin rostro que luchan contra el viento todos los días por nosotros
Como los latidos no salen en las fotos no sabrás jamás lo que fue verte el primer día Y en pasillos espejados nos perderemos y será el cielo el eje de simetria de tus recuerdos
"Parent x-ray" by Nick Veasey http://www.nickveasey.com/
Discepolo me llama desde un charco, será una garúa o un caño roto más? Me muestra un retrato de Borges por Diana, eso me recuerda cuántas prostitutas hay. La última que vi vomitó mi almoahada, cosas que pasan en este mundo sin red.
Seguro ahora mismo hay señoras soplando un té y las moscas que sobrevuelan su pastel mejor ni decir de dónde vienen viajando. Y tambien escucho las plegarias de un anarco, se condensan en la incoherencia y llueven, y es con el rocio que el mundo amanece.
La Pradera de Bradbury es tu hogar, pensar que Sargento Pimienta & Señor Pandereta pagaban $1,05 en los sesenta, ahora nos perdemos en espejos enfrentados... Decir que de niño era un encanto verme una y mil veces, a mi y a los demas.
Y sí... porque había una vez un niño y despues cocaína en las raices del descuido, remolinos de imprudencia y bad films, ahora comemos arroz rodeados de souvenirs. En la tele dieron lluvia de leche y porno stars, por lo visto seguirá activo el volcán de alquitrán
No hay mejor centro de mesa que una planta carnívora para decir que estaba bueno el asado, y así aplauden al asador y entre líneas todos rechazan el segundo plato.
Para mi los hombres que se la dan de ganadores no son más que perdedores mal acostumbrados. Ya veré estrellados a aquellos aviones que escribían tu nombre en el cielo, en lo alto.
Hasta la última varilla del mikado el diablo tomará y mandará al infierno, es hora de que repitas el catálogo de rezos a ese dios que escucha en silencio.
No hay mejor defensa que un buen sicario, ni mejor regalo que un enemigo ardiendo; Mis mejores besos son los que nunca me han dado tus labios, puertas de esa boca de fuego.
Grita el mar que las olas han llegado tratando de llevarse mis pies a quién sabe dónde, un punto en el que el eco es callado y no te llegan las facturas ni los sobres.
Y dios tira otra vez los dados y sale un triple seis y el sol nos consume... Justo hoy que estaba por cerrar un pacto con el diablo para por fin sentir tu perfume
Deberías ver mi partida televisada de cuatro en linea con mi yo destructivo, y sin visa acostarte en mi cama para soñar mis no pesadillas sin olvido.
Mi lengua con lacre para entregar al eco de las montañas en lo alto, y el alter ego de saberse superstar y viajar por tu espalda a caballo.
Un pentagrama retapisado por completar y la orquesta que ejecuta a los culpables son a medias los mediadores del jet lag con la cerradura forzada de la vida confortable.
Ring raje del cielo, relámpago y trueno, susto apenas de un Job jubilado que no toma pastillas ni recita rezos a ese dios de diezmos al contado.
Virgen de los abogados tramposos, hacedora de milagros sin castigo, tu has tirado los cuerpos en el fondo del Río de la Plata sin permiso.
Por fin llegara la ceguera de Borges para no ver lo que no quiero: ni el espejo, ni el rebote que da el arquero de mis desvelos.
Y seré un trozo de carne ciega que no tendrá con quien pelearse, y aunque me inviten a sus cenas hace rato comí mi corazón al vinagre