Jimena tu nombre se inventó para que no lo escriba en las paredes ni en los árboles para que rime con ajena y no con mía, ni siquiera con tuya... Tu nuca es la mitad oculta de la luna, mi tierra no prometida, estaría quemando gomas en tu corazón para cortar el tránsito pero sé que estoy ante un precipicio de apellidos que no quiero nombrar... Cuántos centímetros cuadrados sumarán tus lunares, cuántos juegos de llave de tu boca hay perdidos en mi cuerpo y no lo sabes... Me buscas sin buscarme, me absorbes sin saberlo, como los verbos no saben que viven encerrados en mi y en cualquiera bestias submarinas que duermen en lo profundo de un pantano de carne que tiembla que tiembla como tiemblan las cenizas del incienso perfume muerto agazapado que se queja de las cosquillas en silencio flor muda que te nombra y al nombrarte se queda ciega... Y tú cierras los ojos como si el mundo pudiera prescindir de esas brazas verdes ardiendo eternamente encerradas en una mirada que no es mirada es boca recién besada por el paisaje, esgrimista desarmada y desnuda que me hiere más con su ombligo que yo con mi espada... Las marcas/cicatrices de un ensayo de baile en pista de hielo son los arañazos que no me has dado en la espalda, tus lunares son nudos en la madera de un violín Stradivarius que nadie toca, tu cuello está firmado por Picasso en plena época rosa, y tu ombligo es una balsa mar adentro, que no busca orillas... Describirte es mandar por telegrama la partitura de una sinfonía mientras tú con un arpa desanudas el silencio y lo transformas en latido de los pájaros que vuelan con los ojos vendados hasta reconocer tu perfume y te entregan sus plumas como ofrenda... Estás dormida ahora mismo, estoy seguro tu ropa te espera como la piel de la manzana espera en vano que la fruta se vista de nuevo las horquillas que custodian tu pelo son espadas caídas en el campo de batalla pero tú estás ahí perteneciendo a todo eres el significado descodificado del cosmos y yo una mancha de petróleo que se extiende que se extiende para tocarte con la punta de los dedos... Jimena la piedra filosofal es tu lápiz labial y mi sombra es tu gata durmiendo a los pies de tu cama... Amarte es tener la convicción de que hay una llave encerrada en una bolsa de harina y enterrar la mano en su busca y darse cuenta de que solo la sensación ya te gusta y no hay llave ni cerraduras solo labios que se asoman a la nada dispuestos a enredarse en una guerra absurda y a morir porque sí porque nacimos para besar y ser besados lengua versus lengua y los murciélagos que duermen en nuestros paladares se espantan y huyen a ninguna parte al medio de la selva yoica y antes de morirse ven al león que tiene tus ojos comerse a una cebra que tiene los míos carne versus carne
"The Equivocal Woman (also known as The Teetering Woman)" by Max Ernst http://www.maxernstmuseum.lvr.de/
De oro dieciocho quilates está hecha la punta de la flecha que me quito de la pierna mientras huyo de mí mismo por los laberintos yoicos sin salida... Huésped de los siete mares de alquitrán mi medalla es de zinc o de cobalto lo único que tengo es mi corazón envuelto en papel de diario y un diapasón que encontré tirado en el útero de mi madre... Hay un penthouse deshabitado donde se reúnen los francmasones y me nombran dicen que soy piel muerta alrededor de una muela de oro y que el quinto elemento es el petróleo y que otra vez arroz y nunca más leche materna elixir del eterno cordón umbilical devenido en ombligo carne sellada para siempre y las llaves de la casa de mi infancia llevadas en el vientre por el viento ojo del huracán cíclope que me persigue por las azoteas de la psique maldito puñal encorsetado que en su escote esconde dos pezones de cemento que moja su pan en nuestra sangre y come solo en una mesa con dos platos... Flores y mierda de rottweilers en sus jardines y ninguna piedra filosofal solo símbolos como adoquines de una muralla metafísica alquimia o ciencia inútil, costilla de Nemrod, secreto de los pétalos barridos de una flor de oro... Debajo de la cama y entre las revistas porno la tabla de la esmeralda reduce la filosofía a un lunar de mi espalda no ser o ser a través de lo absoluto para saciar la sed de este engrudo de mercurio, azufre y sal que detrás del arco iris sabe que no hay más tesoro que un pararrayos de cobre... Lo peor es mirarse en el mar y reconocerse culpable desvestirse de santo y quedar desnudo con las alas en el piso, y tener el coctel molotov en la mano y querer tirárselo a uno mismo pseudointelectual onanista y despótico rey sin corona de la nada, de esa Venus de Milo encerrada en una casa de espejos deformes y súbdito de sus manos sepultadas tocando el miembro de otra estatua... El oro teórico no existe, no se mide con compases aúreos ni es primohermano del plomo y por más gases lacrimogenos y por más balas de goma que uses en mi contra no acallarás a la voz que susurra desde el sótano del desierto la última sangre real cubierta por trece capas de lino y que detrás de una máscara de oro macizo y del capítulo no 125 del Libro de los Muertos se incorpora Tutankamón reencontrado dijo una sola palabra el nombre de su madre... Nada como morir joven custodiado por tus vísceras momificadas y por orfebrería fina y que después dos veces violen tu tumba y que por tres mil años te olviden... Todo se parece tanto a mí que me da miedo... Pobre desgraciado su descendencia nació dos veces muerta y a sus pies descansa murió víctima mitad mal de Kohler y mitad de malaria y ahora es naturaleza embalsamada KV62
Grasera tapada por raíces de un árbol de ojos de huracanes que seguro dio la madera del ataúd de alguien no mío... La savia, zumo de la tierra, y el rocío, aliento helado de la luna, para siempre ajenos y distantes palabras innombrables en el oído del desierto por la voz acuchillada de un camello moribundo que se despide tarareando una melodía inédita, sinfonía de la morfina en do sostenido... Un contrabajo sin cuerdas en el sótano del myself cierra los ojos y ve una pareja de ballet que la polio convirtió en un par de mutilados ojos de vidrio dibujados en un papel arrugado y del otro lado el teléfono del delivery de pizza y más acá yo entre sábanas, sondas y vendas y más adentro abismos donde me tiro y no me muero y una gota de suero y otra más y otra el silencio versus el ruido de las olas mar adentro... Mar muerto mar muerto reencarnado en un vaso de agua mejor serían tres fondos blancos de ginebra y la muerte como un perro que le ladra a la ambulancia y luego se echa a dormir en la cama donde el cadáver de su amo le ha dejado un hueco para posarse por siempre... Para qué sobrevivir al yo poético y a la historia clínica y ser queroseno durmiente en la antorcha que hace siglos no pronuncia fuego o carne de quimioterapia psicoanalítica de un Freud vegetariano que se come las uñas y las frutas de cera y vuelca en la mesa la copa de vino... Soy un montón de ladrillos sobre una silla de ruedas cáncer del paisaje, péndulo mudo, primavera embalsamada... Esa es la verdad única apenas siento tu mano en la nuca como quien le toma el pulso a un cadáver y la otra, en mi pecho, es un telegrama cerrado y tus lágrimas confirman que me entiendes y aunque te duermas acurrucada a mí igual quiero morirme porque apenas sí te toco como un toro paralítico que en el tercio de matar lame los pies del torero y se deja besar por el estoque en su último beso de lengua de acero... Mi testamento está escrito en lo más oculto de mi ombligo le dejo todo a quien me desenrede el pelo en la morgue y tire mi busto de bronce mar adentro... Mar muerto mar muerto reencarnado en un barril de petróleo como pétalos barridos de una flor descuartizada y la bala perdida alojada en el tallo quebrado que después del coctel termina de caer hacia adelante al infinito pozo de las sombras allí donde los siete mares están muertos
Toro semental tu miembro es una estaca y tu descendencia una rama seca del árbol con la cuál escribes tu nombre en la arena... Una columna de carne prehecha que camina con muletas detrás de tus pasos con tus ojos y con tu gesto te persigue exhausta hasta que vuelve sus pisadas al útero de por vida y reniega de ser tu carbono 14 y tu astrolabio pétalo de mármol marchito destinado a escupir el nido nervaduras de una hoja caída en la primavera de mil novescientos no sé cuánto que se ahoga en el mar retratado en las fotos de la infancia. Hijo de Yocasta y de Layo, cuerda muda de un arpa en el sótano del Palacio, vela en el incendio, cera y fuego como esgrimistas que se odian, es hora de ventilar el centro de la Tierra y verter la lava en la pecera aunque los peces mueran... Si cierras los ojos renace un puñado de viento y un puñal de espuma, el perfume está maldito, atrae a los perros moribundos, y terminas por espantarte y abrir los ojos y estás rodeado por bolsas negras de basura te atreves a tocar con el pie una y solo una fue imposible no gritar, era un perro muerto, eras tú y era tu padre, huesos anudados como uñas encarnadas, y en los cimientos semen y al nivel del mar semen y a la altura de la boca también semen... Se llama pedofilia abrir con los dedos adultos un hueco para el sexo propio entre las piernas mismas de un niño que es tallo de todo lo posible, darle por culo y por psique, y terminar y volver a empezar, y en los callos de las manos algo que no se sabe si es saliva o llanto mientras sudores desiguales empañan desiguales ojos que quién sabe cuándo por fin se cierren y se duerman... Una enredadera crece en la espalda durante el sueño y las ratas van y vienen en un cosquilleo insoportable el corazón es una bolsa de hielo que late al ritmo que gotean las canillas y el crujido de los muebles son como rugidos de leones enjaulados... Mitad gusano de seda, mitad gusano a secas, la mariposa está disecada y su vuelo encerrado en una expresión algebraica la ciencia arrodillada ante los pies de barro el becerro mirando la nada como si fuera el horizonte... Todos los caminos conducen a Roma y el vientre de la Virgen María es un campo minado, más de una detonación hizo añicos los vitraux del Vaticano y siempre humo mitad negro y mitad blanco y nunca un Dios que nos cumpla la promesa apocalíptica... Rostro de mujer, cuerpo de león, alas de ave la esfinge y Edipo, los labios de piedra del Oráculo y Apolo tocando la lira, la letra y la música del himno están escritas de nada sirve sacarse los ojos con una trincheta con la misma sangre de siempre no se limpia la escena del crimen, el crimen de haber nacido...
"Last Supper (The Evidence for the Existence of God)" by Gottfried Helnwein http://hispano.helnwein.com/
Jaque mate el campo de batalla es un pantano en blanco y negro es el cuerpo de Freud flotando en el río y callándolo todo. Lo mío y lo tuyo en las zanjas del espacio/tiempo... Lo tuyo es tu lengua y tu ombligo, tu paladar y tus uñas desconfío hasta del color de tus ojos cortina de humo, humo de simulacro de incendio, incendio que iniciaste quemando las cortinas y el todo cubierto de queroseno... El grupo sanguíneo arrinconado en tus venas se sabe culpable ya no tienes dónde esconder tus tesoros has cubierto con cruces todo el suelo y no se puede doblar en U en esta doble vía de péndulo anestesiado de estoque arrojado en medio de una plaza de toros desierta. Te reconocí por el número de puerta, porque era el mío, entré y te vi mirando tu sombra, extendiendo tu mano, no era más que un intento de tomar las huellas digitales de otro al verme supiste que era apenas el principio que podías ver a los ojos a las víctimas como si fueran el vitraux de una iglesia y que adentro hubiese coros entonando estrofas ciegas donde Dios es una sílaba o dos y donde las campanas suenan llamando a la misa y se adueñan del pulso de los creyentes... Creer es hundirse en el Mar Muerto con una mordaza que dice COPYRIGHT mientras un hacker hace túneles en tu carne reducida a números binarios, han descuartizado a los fractales y los enterraron en los pezones del cadáver que no sé si se llamaba Buda, Mahatma Gandhi, Che Guevara o Jesús. Jaque mate es una guerra naval en el desierto y tu aprovechas para quedarte con la arena de un reloj de diez minutos y con las voces de veintiún siglos mudos anudadas en un silbido... En los cimientos tiemblan los rugidos de leones encerrados y en la epidermis los lunares se agazapan como gatos y saltan a tu cara y te arañan con violencia las cicatrices serán callos como mares de concreto donde irás a mojarte la punta de los pies para reconocerte único... Tú y las cicatrices, lo ajeno y lo propio, lo innato y lo adquirido anudados en una espiral dialéctica y persecutoria y las luces rojas violadas son cosa de todos los días y se acumula la condena y la agonía de no ser o no ser píxel a píxel nos vamos construyendo y desconstruyendo para ser impenetrables o totalmente vulnerables Jaque mate dos reyes que se odian y se matan en un equilibrio indoloro dos ejércitos formados buscando lo ajeno se miran sin saber que son iguales que nada de lo que hay del otro lado les es prohibido. El carácter pornográfico de existir está anclado en la carne ajena contigo y con tus ojos perdidos en un placer indescifrable con tu saliva en mi sexo con mi semen en tu pelvis diciendo algo borroso GAME OVER
"And the winner is ..." by David Whitlam http://www.davidwhitlam.com/
Planta carnívora que en la carne nace y echa raíces en los huesos son ciertos tus pezones y tu ombligo y tu piercing en la lengua y tus siete mares de silicona, son tan ciertos como esas piedras no preciosas que dicen que fueron puntas de flechas. Tu clítoris es una bocacalle atragantada de ratas muertas y tu vientre una claraboya que da a la alfombra que manché yo yo y todos los hombres persiguiendo a Cleopatra siglos desfasados en tu rostro. Te invito a mi séptimo subsuelo para que mi lengua sea llave del candado siempre abierto y que pasemos juntos y solos por la pasarella que hay en el valle de tus senos médanos de pan duro mojado en leche hirviendo y que Cristo te pinte las uñas de los pies porque te confunde con Magdalena porque busca lo mismo que todos buscamos: consuelo. Y quiero solo un brote de ti para bañarlo en semen, para escupirle en la boca para tomarlo por el cuello y jugar a asfixiarlo, y quiero no distinguirte, no saber de qué color son tus ojos pero no me sale... Te adivino inundada en mi sexo o en el de cualquiera desnuda como las flores pisoteadas y como las cucarachas buscando tu ropa en el piso y tu voz en el gemido onomatopeya de la hoguera, quejido de los leños, distinto al grito de espanto ante las hachas pero solo encuentras el latido adelantado del asesino que huye de la escena del crimen, del cadáver de otro... Planta carnívora, la tierra en tu maceta sabe a sudor y a saliva, esa tierra fue trasplantada del árbol seco que fui donde ahora hay un hueco por el que se asoman mis raíces semiescondidas encandiladas por el resplandor de la luna en las madrugadas y lloran leche, lloran y se agarran como quien cierra los puños vacíos como si la ausencia fuera un tesoro enterrado en la planta de nuestras manos pero es solo un acto desesperado de un Narciso que perdió su rostro en el mar que se miró en la orilla y vio cómo las olas se llevaban no sólo el reflejo sino el todo para esconderlo como hacen los perros con los huesos quizás para llevártelo a ti porque soy más tuyo que mío porque tú sos el mundo y yo un corazón de manzana y encierro las semillas y más nada, tú tienes un ancla en el ombligo del horizonte un ancla que arde como un fuego en blanco y negro. Déjate de calentar la pava y las aguas oceánicas que El Niño descansa y no llora lágrimas de inundación, luego se levanta y te mira y se masturba y su fruto son olas de metros y metros de espuma y habrá sal en todos lados el olor se hará imposible como son imposibles tus muslos Lela Star, Rachel Foxxx, Angel Dark y para qué dar más nombres si son todas la misma como costillas de Caín desparramadas enredadas en una toalla manchada de semen y de sangre de todos los hombres