Mejor que te corran leones en la selva
que caerse en un acantilado subconsciente,
después pastillas sublinguales y ostracismo...
doce horas de sueño y doce horas de sobra.
Se congelan las aguas de tus sueños
y por ahí cruzan los recuerdos dolientes
a plantar su bandera en tu pecho,
a rociarte de combustible e incendiarte.
En medio llegan los amigos de visita
y ven el deterioro que pretendes ocultar,
un charco de vómito del alma
donde moja el pan la angustia y te come crudo.
No me preguntes cómo pero salís
y volvés al mismo acantilado y tirás
un avión de papel de poemas que se pierde
en un rincón que antes fue el fondo del mar.
Y aunque de contrabando pasen un par de sueños de ayer
y aunque las margaritas sigan siendo impares
no caeré en eso de buscarme en tus ojos
por azules que sean no son el mar que busco.
Un imperfecto emisor de sonrisas bobas,
ni siquiera feliz, te lo aseguro,
pero ya es otra cosa abrazar a los amigos
con el alma entera y en su sitio
sábado, 7 de febrero de 2009
viernes, 6 de febrero de 2009
Sirena empetrolada
Tu eres la chica ojos color fin del mundo,
la que barre sus sombras bajo alfombras.
Tus sabanas en el piso y las polillas en el techo
y un corazón apolillado y levitando de espaldas a un reloj.
Mientras otras bailan en jaulas de oro, tu no,
laguna de cicuta y otra hierbas ilegales y sangrientas,
dueña de las llaves de un rajado espejo interior,
abanderada, en la selva yoica, de la forestación.
Tu no te pintas las uñas color puta barata,
sirena empetrolada de lengua agridulce que apenas probé,
tu que te traes de contrabando mis mismas cicatrices
y desayunas los leones que en pesadillas te acaban de comer.
Ojalá nos volvamos a encontrar
en las fiestas del aburrimiento,
y en una de esas te vuelvo a explicar
que al punto G sola no llegarás
y que por triste que estés
en el freezer siempre habrá
un par de sueños que recalentar
y pan para poderlos bajar

la que barre sus sombras bajo alfombras.
Tus sabanas en el piso y las polillas en el techo
y un corazón apolillado y levitando de espaldas a un reloj.
Mientras otras bailan en jaulas de oro, tu no,
laguna de cicuta y otra hierbas ilegales y sangrientas,
dueña de las llaves de un rajado espejo interior,
abanderada, en la selva yoica, de la forestación.
Tu no te pintas las uñas color puta barata,
sirena empetrolada de lengua agridulce que apenas probé,
tu que te traes de contrabando mis mismas cicatrices
y desayunas los leones que en pesadillas te acaban de comer.
Ojalá nos volvamos a encontrar
en las fiestas del aburrimiento,
y en una de esas te vuelvo a explicar
que al punto G sola no llegarás
y que por triste que estés
en el freezer siempre habrá
un par de sueños que recalentar
y pan para poderlos bajar

dedicado a M903
e inspirado en Media Verónica de AC
e inspirado en Media Verónica de AC
jueves, 22 de enero de 2009
Error #77
Hombro que dice a una mujer,
hombro desnudo que despierta poder.
Visitas guiadas supe yo ansiar
a esos huesos perfumados que anteceden
al cuello que quiero llegar.
Después de allí conozco caminos
que repiten errores hasta el olvido,
vuelos bajos de palomas grises
que posan su cuerpo en la ventana y miran
a un hombre escribiendo una carta triste.
Supe entonces mantenerme lejos
de toda suerte de desprecio y miedos,
supe vencer al futuro con mi espada,
vi su sangre en el piso, parecida a la mía;
vi mi carne con pena tirada.
Las moscas la ven y la rodean,
los buitres la ven y la almuerzan.
la mujer que camina con gracia
no se fija en la sangre, no es su alimento,
más bien un trovador y su guitarra
hombro desnudo que despierta poder.
Visitas guiadas supe yo ansiar
a esos huesos perfumados que anteceden
al cuello que quiero llegar.
Después de allí conozco caminos
que repiten errores hasta el olvido,
vuelos bajos de palomas grises
que posan su cuerpo en la ventana y miran
a un hombre escribiendo una carta triste.
Supe entonces mantenerme lejos
de toda suerte de desprecio y miedos,
supe vencer al futuro con mi espada,
vi su sangre en el piso, parecida a la mía;
vi mi carne con pena tirada.
Las moscas la ven y la rodean,
los buitres la ven y la almuerzan.
la mujer que camina con gracia
no se fija en la sangre, no es su alimento,
más bien un trovador y su guitarra
miércoles, 21 de enero de 2009
No hagamos caso a la lluvia que llueve
Hombre de mil disfraces caídos
que te has ido a cantar a otra parte
quiero que sepas que aquí hace frío
y por la noche las sombras arden.
Silvemos las melodías regaladas
que son tu tesoro y el mío,
y si no hay una flor en tu almohada
habrá mil sueños para cuando estés dormido.
Somos viento de un mismo suspiro,
viento que nació para mover las ramas
del árbol cuyo fruto es el destino
en el cual tambien viven arañas.
No hagamos caso a la lluvia que llueve
con el único fin de juzgarnos;
seamos discretos, seamos valientes,
apenas sí pisemos algún charco
que te has ido a cantar a otra parte
quiero que sepas que aquí hace frío
y por la noche las sombras arden.
Silvemos las melodías regaladas
que son tu tesoro y el mío,
y si no hay una flor en tu almohada
habrá mil sueños para cuando estés dormido.
Somos viento de un mismo suspiro,
viento que nació para mover las ramas
del árbol cuyo fruto es el destino
en el cual tambien viven arañas.
No hagamos caso a la lluvia que llueve
con el único fin de juzgarnos;
seamos discretos, seamos valientes,
apenas sí pisemos algún charco
martes, 20 de enero de 2009
Un Grande
Gabriel Calderon es un joven director de teatro que abrió el camino para otros tantos colegas de su generación en la escena teatral montevideana. 'Mi muñequita (la farsa)', 'Las buenas muertes', 'Morir (o no)', 'Uz, el pueblo' y 'Las nenas de Pepe' son algunas de las tantas obras que exitosamente puso en cartel. Dueño de cinismo e impacto visual envidiable este joven me cautivó en 2005 tras ver 'Las buenas muertes' y desde entonces lo he seguido de cerca. Les dejo los siguientes links que corresponden a entrevistas hechas a él por distintos medios.lunes, 19 de enero de 2009
Desvelo
Hay siete mares y una canilla abierta,
tan solo una gotera no nos dejará dormir.
Los suspiros que pasan por debajo de la puerta
no te causarían terror si fueras maniquí.
Carne, parches de hormigón y miel
que aprendieron a silbar la melodía,
que supieron besarte y serte infiel,
que se tragan su sombra y su saliva...
Un lienzo donde dibujar lunares
se dobla, se pliega, se forma
y le brotan dos ojos para mirarse
y luego la culpa y la memoria.
Y recién ahí nace el desvelo,
isla de reflexiones estancadas
que aunque no las nombres hacen eco,
maldito naufragio en una cama
tan solo una gotera no nos dejará dormir.
Los suspiros que pasan por debajo de la puerta
no te causarían terror si fueras maniquí.
Carne, parches de hormigón y miel
que aprendieron a silbar la melodía,
que supieron besarte y serte infiel,
que se tragan su sombra y su saliva...
Un lienzo donde dibujar lunares
se dobla, se pliega, se forma
y le brotan dos ojos para mirarse
y luego la culpa y la memoria.
Y recién ahí nace el desvelo,
isla de reflexiones estancadas
que aunque no las nombres hacen eco,
maldito naufragio en una cama
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