lunes, 23 de febrero de 2009

Un Grande

Joan Manuel Serrat

bendita música desde el mediterraneo

Si un día para mi mal viene a buscarme la parca
empujad al mar mi barca con un levante otoñal
y dejad que el temporal desguace sus alas blancas
y a mí enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos y amarillo a la genista.
Cerca del mar porqué yo nací en el Mediterráneo

jueves, 19 de febrero de 2009

Ese recorte alineado de pedazos

Volviendo de la orilla,
donde el mar se estira para tocarme,
entre escalones de piedra comida
por olas que me hubieran alcanzado,
descubro las cintas que condensan el pasado
mío, tuyo o de cualquiera, comido por polillas,
desprotejido y atacado por sal,
violado por cirujas, totalmente desvirtuado.

Ese recorte alineado de pedazos,
esa continuidad de sonrisas registradas,
es pasillo del laberinto de una vida.
Huellas de miel endurecidas
lo recorren perdiendose en los mismos pasos
que terminaron por abrirlo
como pétalos de flor desprendidos
para volar lejos, a la vista de cualquiera.

Pasillo que se mueve como serpiente,
se desprende de la piel y la deja,
acechada por otras serpientes hambrientas
cuyo plato favorito es el mismisimo pasado

texto escrito especialmente para
el blog de Clarividente Daltonico

miércoles, 18 de febrero de 2009

Un mismo desconcierto

La guerra entre los raros y los hombres maniquí
se pelea con modelos que se arquean y florecen
como sombras indiscretas que no guardan secretos,
que beben sobrevalorada sangre aguada.

Los pétalos de una flor deforme
caen en el suelo y se entreveran con los pétalos perfectos
y el viento, suspiro de un Dios obsesivo,
reparte azarosamente los campos de batalla.

Y se enredan las mismas espadas
como se buscan las piezas de ajedrez
en un pantano de celdas ni negras ni blancas
donde cae un rey sin norma ni ley.

Y ruge el cielo el dictamen
del deporte humano del juzgarse
con un acallador y potente trueno
haciendo que los lindos y los feos
se miren con un mismo desconcierto

foto de Diane Arbus

domingo, 15 de febrero de 2009

Mi prostitucion

Es mi ignorancia tatuada en tu cuerpo,
no es amor. No creas eso.
Violenta transición de los perfumes al ardor.
Es más que sexo.

Repatriar la emoción en cualquier parte,
en un sillón, en una cama,
es humillarme o solo desgastarme,
jugar con mi sangre destilada.

No te vayas nunca,
me gusta que me comas como un cáncer,
es mi satisfacción.
No te vayas nunca,
no podré violar mi historia de ayer,
es mi extenso dolor.

Te quiero ver arrodillada ante mis pies,
no es rencor. No creas eso.
Quiero liberarme de la furia de tu amor,
que es más que sexo.

Vomitar flores en los jardines
es mi ilusión en las madrugadas,
hacer un curso de lenguaje de delfines
para tocar tu mugrosa arpa.

No me dejes nunca,
quiero tus sábanas incrustadas en mi piel,
es mi satisfacción.
No me dejes nunca,
lameré tu herida fingiendo que sabe a miel,
es mi prostitución

texto añoso inspirado en Charly García
estaba tratando de escribir una canción...

foto de Helmut Newton
ya voy a escribir algo sobre este grande

miércoles, 11 de febrero de 2009

No me ofrezcas tu nada en cuotas

Quién ha visto las piernas del pasado
conoce las estrías de sus sueños derrotados;
qué triste vernos adormecidos
regando las flores muertas del destino.

Tus muchachas de goma exorcizadas
hacen topless a orillas de un salival,
barnizando sus piernas golpeadas
por martillos de xilofones sin afinar.

Nadando en piscinas de café, desvelado,
dandole vueltas a cubos magicos inhacibles.
Sin conocer el alivio del desquite,
ni tirando mis sombras por acantilados.

No me ofrezcas tu nada en cuotas
desconfío de tus siete mares de alquitrán,
apenas acepto tu delicada rosa
porque me mira triste desde tu propio rosedal

martes, 10 de febrero de 2009

Mejor perdernos

Quisiera verte tomando
un caldo de sombras y desvelos
como aquellos que tomé en invierno
antes de la pastilla azul,

mientras tu veraneabas
en las playas privadas
juntando caracoles y reproches
y te olvidabas de mi.

Mejor así, mejor perdernos
como se pierden las ramas
buscando el cielo,
donde marcan tarjeta soles y lunas
pero arrojando las hojas
en el mismo suelo, al lado de las huellas de Eva,
adonde Dios seguirá mirando
planeando diluvios inspirados