Como si Dios te esperara con todas las uñas que te has cortado,así te esperan en el banco los señores de traje a rayasque se juntan en el infinito, mas alla del fondo del mar,donde no hay anzuelo tangible ni solucion posible.Las casualidades dan catedra de destino y no lo notas,balas perdidas que apuntaron a otros ojos verdes,pieles que no saben por qué surgieron negras,lunares aleatorios que no saben esconderse.Puñales repartidos con ira en todas partes,así son las heridas mortales casi siempre,por la misma razon que la paloma se posa en la ramaque da a tu ventana y no en la de enfrente.En un mar de tangentes caprichosas nos rozamosy casi te regalo un cielo de estrellas de mañanaque será el manto que cubra una noche desveladapero la luna me salio horrible y me arrepentí

esta luna sí ha quedado hermosa
-retrato de mi amigo Fernando Arias-