es mi galeria de arte que termina en tu cara,
como yo terminaba y un río de Heraclito corría
hasta las cataratas de tu barbilla
que de Barbie no tienen nada
y mucho de amante suicida.
Los floreros y las fotos callan por los codos
los viajes de ida y los 1001 retornos,
ni que hablar del equipaje perdido
y la no ropa en el piso
que dice más con los ojos
que yo con el olvido.
Sé de sobra que no se arregla con photoshop
y haciendo clic en cada link de tu blog
me voy par las ramas y comento
mi vaso de arena en el desierto:
pesadilla recurrente de mi yo,
utopía permanente de mi ello.
Un cementerio de elefantes no es contraste
con esa vida tan apagada y tan cobarde,
como si fuera un lunes eterno
o un domingo solitario y con espejos
donde mirarse
es un castigo merecido y violento.
Sería como encontrarse una sirena en la vereda
y pasar como si nada, o pedirle una moneda,
pero mejor le doy de comer a los peces
y trato de que la planta no se me seque
mientras me ahogo en la pecera
de los mismos besos de siempre
ilustracion by Dave McKeanwww.mckean-art.co.uk/