sí, ahora que estoy mirándome en los charcos,
y entre las baldosas de la calle
se esconden miles de suelas disueltas de zapatos,
pisadas de carne envuelta en medias,
medias envueltas en zapatos...
Hoy que no soy el que pariste, madre,
toma mi rostro y dime que me quisiste,
que la placenta no se la dieron a los perros
solo para que se callaran...
Hoy que tiemblo y amo y pienso y sueño y me medico,
hoy que alguien en Noruega se cortó las uñas,
devuélveme la ropa que le diste a los mendigos,
que una vez esa ropa fue mía y tu la entregaste...
No pienses en sacar esas fotos de un bebé desnudo,
yo no precisé que me cambiaran los pañales,
o sí, o mucho no me importa...
Que me devuelvan el anillo que me quitaron cuando entré al quirófano,
aunque esté roto, esas dos mitades yo sé que me protegen,
me dicen que soy el sostén de algo bañado en oro,
mástil de una bandera a media asta...
Hoy que me visto para el funeral de un amigo y estreno camisa
me siento tan ajeno, tan en otro sitio...
Tú ya lo sabías y nada me dijiste, oráculo que me parió en silencio,
callando los secretos por los codos...
Y mis notas de la escuela siguen siendo altas,
y yo sigo siendo ese niño
que por destino no tenía ni desamores ni una estadía en Villa Carmen
enterrando con horas, como si fueran palas de tierra,
a los fantasmas, como si fueran cadáveres...
Que me devuelvan la hostia de mi primera comunión para escupirla,
para escupirla y pisarla hasta que no quede nada,
ni Cristo ni Dios ni demonios ni paraísos ni infiernos.
Perdón,
es que estoy un poco triste...
Estuve mirándome en los charcos y descubrí
que entre las baldosas de la calle
se esconden miles de suelas disueltas de zapatos,
pisadas de carne envueltas en medias,
medias envueltas en zapatos...
Y ese polvo apenas perceptible
respiras sin saber que inhalas tu camino de ida
y tu regreso a ninguna parte,
a la carne dubitativa llena de pedazos de un espejo roto.
Contra el paladar de mármol afirmo mi lengua de yeso
para que me salga una metáfora inspirada y solo me sale perderte...
Soy el gato de Schrödinger lamiéndose los genitales,
arañando la caja por dentro, maullando mientras todos duermen...
y tu la gata en celo de la cuadra
y al final de cada arco iris solo hay una cagada de perro
"Autorretrato en la frontera (...)" by Frida Kahlowww.fkahlo.com/


