Acariciando lo que tiene entre las piernas el diablo,
agarrados a la cruz y entregados a las escupidas del pueblo,
tres veces me niego, tres veces me odio
y muchas más veces beso tus pies de barro.
Mis ideas juegan su show de guerra en lodo
y tú enciendes tu pipa con mi carne en llamas,
me señalas el camino con una línea blanca
y ni un paso doy que ya se terminó tu guía.
A pedido del público me desmiembro,
no escucho los aplausos, bebo mi sangre,
vomito flores envueltas y besos de nadie,
escribo en el árbol tu nombre y el mío.
Pones la mano en el parlante como si fueran labios
y mi voz grabada es aire que te acaricia.
Te das vuelta, me disparas, me descuartizas,
me metes en bolsas de nylon, me quemas, me hago cenizas
jueves, 31 de diciembre de 2009
domingo, 13 de diciembre de 2009
Carne de diván
Yo quise ser poeta de las fronteras
de lo apenas permitido, de las cicatrices a punto de sanar...
El ojo del huracán no me dio la espalda,
tu ombligo sí, somos las raíces sordas de esta ciudad.
Y ahora que hasta en los protíbulos ves alcohol en gel
te cuento mi poca afición por los baños de damas.
Los dispensadores de alma están rotos para mí
que me dejo la vida en tus rincones de cerradura forzada.
Lunar absuelto de ser cáncer, apenas un detalle
de esa estructura a medio terminar, a medio derrumbar...
Calles cortadas, llaves sin puerta, teléfono sin monedas,
vientres alquilados, padres de probeta, carne de diván...
Llevo conmigo mis credenciales de apenas ciudadano
y mi pasaporte con los sellos del viaje a la deshonra,
con enésimas escalas en tu cama y en tus noches
a los gritos, pidiéndome que me vaya, que no son horas...
Soy aquel chico que escribió "El Reino Plantae",
soy ese envejeciendo diez años cada dos...
Y hoy que el contrato de mi sombra caduca
está en la orden del día terminar esa botella de ron.
Pronto me convertiré en piel abandonada de serpiente
y dejaré de ser la carta perdida de tarot.
Un informe de dos carillas del forense
me conocerá más que mi madre, eso no tiene perdón
"Madame Recamier de David, 1950" by René Magritte
www.magritte.com/
de lo apenas permitido, de las cicatrices a punto de sanar...
El ojo del huracán no me dio la espalda,
tu ombligo sí, somos las raíces sordas de esta ciudad.
Y ahora que hasta en los protíbulos ves alcohol en gel
te cuento mi poca afición por los baños de damas.
Los dispensadores de alma están rotos para mí
que me dejo la vida en tus rincones de cerradura forzada.
Lunar absuelto de ser cáncer, apenas un detalle
de esa estructura a medio terminar, a medio derrumbar...
Calles cortadas, llaves sin puerta, teléfono sin monedas,
vientres alquilados, padres de probeta, carne de diván...
Llevo conmigo mis credenciales de apenas ciudadano
y mi pasaporte con los sellos del viaje a la deshonra,
con enésimas escalas en tu cama y en tus noches
a los gritos, pidiéndome que me vaya, que no son horas...
Soy aquel chico que escribió "El Reino Plantae",
soy ese envejeciendo diez años cada dos...
Y hoy que el contrato de mi sombra caduca
está en la orden del día terminar esa botella de ron.
Pronto me convertiré en piel abandonada de serpiente
y dejaré de ser la carta perdida de tarot.
Un informe de dos carillas del forense
me conocerá más que mi madre, eso no tiene perdón
"Madame Recamier de David, 1950" by René Magrittewww.magritte.com/
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Las penultimas veces
El hielo es primo hermano de las piedras volcánicas
y el cementerio una bodega de flores de nadie,
un Titanic por siempre perdido en aguas oceánicas
y el semaforo roto que ostenta mi calle.
Podria dar nombre a cada una de las estrellas
y a mi modo lo he hecho, de forma silenciosa.
Seguiré siendo el eslabón encontrado en la cadena
y tú la araña en el techo, y este amor una suma de horas.
Este enrroque de Buenos Aires con Madrid
alarga el jaque mate hasta el próximo viernes,
y que sean las diez de la mañana y sin dormir
y que no haya en mi cama cobardes ni rejas en tus ojos verdes.
Será la primera vez que pago en euros tu tequila,
y digo tuyo sin que estés conmigo la mayor parte del tiempo.
Veo que es lo mismo pagar tragos que abogados
y que a la hora de dar permisos es mejor salir corriendo.
Me temo que esta escala en La Habana
será la penúltima antes del penúltimo "te quiero".
Mis promesas incumplidas de no soñar pesadillas recurrentes
solo la cumplo cuando nadie lee lo que miento
"Construcción blanda con judias hervidas" by Salvador Dalí
www.salvador-dali.org/
y el cementerio una bodega de flores de nadie,
un Titanic por siempre perdido en aguas oceánicas
y el semaforo roto que ostenta mi calle.
Podria dar nombre a cada una de las estrellas
y a mi modo lo he hecho, de forma silenciosa.
Seguiré siendo el eslabón encontrado en la cadena
y tú la araña en el techo, y este amor una suma de horas.
Este enrroque de Buenos Aires con Madrid
alarga el jaque mate hasta el próximo viernes,
y que sean las diez de la mañana y sin dormir
y que no haya en mi cama cobardes ni rejas en tus ojos verdes.
Será la primera vez que pago en euros tu tequila,
y digo tuyo sin que estés conmigo la mayor parte del tiempo.
Veo que es lo mismo pagar tragos que abogados
y que a la hora de dar permisos es mejor salir corriendo.
Me temo que esta escala en La Habana
será la penúltima antes del penúltimo "te quiero".
Mis promesas incumplidas de no soñar pesadillas recurrentes
solo la cumplo cuando nadie lee lo que miento
"Construcción blanda con judias hervidas" by Salvador Dalíwww.salvador-dali.org/
lunes, 7 de diciembre de 2009
La mayéutica erótica
Esta versión braille del Kamasutra
contiene un anexo llamado "Mayéutica Erótica"
incluso peor que el diálogo en sueco de una porno
subtitulado y poniendo énfasis en las pajas retóricas.
La necesidad innecesaria de buscar una estructura algebraica
a esa afición ambigua y siempre incompleta
que es una mezcla de sudor, saliva y sangre
es hija mitad del sex shop y mitad de la Iglesia.
Este volcán afónico está activo casi siempre
y siempre retomando la frase que no ha dicho,
bajo forma triangular y alienante, de rutina y de fiebre,
triángulos no euclideanos ni de nadie, ni siquiera del destino.
En la sección de objetos perdidos quizás figure el obelisco
y quizás allí yo encuentre por fin mi alma;
Este arreglo floral no es mi corazón, te lo aseguro,
y juro que entrego las llaves a las diez menos uno de la mañana.
Esta pulseada de entrepiernas sordas
que a veces pago por hora y a veces pago por siglo
es un castillo de naipes que se desmorona
cuando se acaban las cartas que no te escribo.
Tengo un poema en la punta de la lengua
que solo puedo recitar al oído de tu clítoris
si me permites, claro, que por debajo de la mesa
te cautive con las primeras estrofas que me las sé de memoria
contiene un anexo llamado "Mayéutica Erótica"
incluso peor que el diálogo en sueco de una porno
subtitulado y poniendo énfasis en las pajas retóricas.
La necesidad innecesaria de buscar una estructura algebraica
a esa afición ambigua y siempre incompleta
que es una mezcla de sudor, saliva y sangre
es hija mitad del sex shop y mitad de la Iglesia.
Este volcán afónico está activo casi siempre
y siempre retomando la frase que no ha dicho,
bajo forma triangular y alienante, de rutina y de fiebre,
triángulos no euclideanos ni de nadie, ni siquiera del destino.
En la sección de objetos perdidos quizás figure el obelisco
y quizás allí yo encuentre por fin mi alma;
Este arreglo floral no es mi corazón, te lo aseguro,
y juro que entrego las llaves a las diez menos uno de la mañana.
Esta pulseada de entrepiernas sordas
que a veces pago por hora y a veces pago por siglo
es un castillo de naipes que se desmorona
cuando se acaban las cartas que no te escribo.
Tengo un poema en la punta de la lengua
que solo puedo recitar al oído de tu clítoris
si me permites, claro, que por debajo de la mesa
te cautive con las primeras estrofas que me las sé de memoria
domingo, 6 de diciembre de 2009
No sé cuál de los dos está más roto
Fue por romper el hielo
que mi Van Gogh se quitó la oreja,
será como arrastrar a un muerto
cargar con mi ombligo a cuestas.
Por un bolso lleno de miradas
y el rugido de un león
me tienen detenido en la aduana
en la frontera del tic tac del reloj.
Me espera Dulcinea en la orilla
del Mar Rojo y quiere cruzar,
yo solo tengo el pasaje de ida
y una samsonite en el asiento de atrás.
Serás mi copiloto
sin mapa por la ruta de mis venas abiertas
o mi Titanic reencontrado en el fondo
de mi vaso de ginebra.
Este es mi corazón,
este es mi riñon,
no sé cuál de los dos está mas roto...
Mis besos de alquiler
en el casino aposté,
el mismo croupier, las cartas de siempre...
Fue por tanto mirar tus tetas
que mi Galileo se quedó ciego,
será como morir ahogado en Venecia
contarte mi último secreto.
Mi coartada es que te mataba en el cuarto
y no a tu doble en el sillón
y aludir que las manchas solares
son las mismas que presenta el colchón.
Tengo un retrato del árbol de la vida
hecho por Eva en pleno insomnio
por ese entonces no había aspirinas,
ni whisky ni películas porno.
Seré quien corrija tus faltas
de autobiografía de noches de viernes
y te bajarás media botella de grapa
en el Sartre Bar hasta la hora que cierre.
Este es tu corazón,
este es tu riñon,
no sé cuál de los dos está mas roto...
Tus besos de alquiler
en el casino aposté,
el mismo croupier, las cartas de siempre...
que mi Van Gogh se quitó la oreja,
será como arrastrar a un muerto
cargar con mi ombligo a cuestas.
Por un bolso lleno de miradas
y el rugido de un león
me tienen detenido en la aduana
en la frontera del tic tac del reloj.
Me espera Dulcinea en la orilla
del Mar Rojo y quiere cruzar,
yo solo tengo el pasaje de ida
y una samsonite en el asiento de atrás.
Serás mi copiloto
sin mapa por la ruta de mis venas abiertas
o mi Titanic reencontrado en el fondo
de mi vaso de ginebra.
Este es mi corazón,
este es mi riñon,
no sé cuál de los dos está mas roto...
Mis besos de alquiler
en el casino aposté,
el mismo croupier, las cartas de siempre...
Fue por tanto mirar tus tetas
que mi Galileo se quedó ciego,
será como morir ahogado en Venecia
contarte mi último secreto.
Mi coartada es que te mataba en el cuarto
y no a tu doble en el sillón
y aludir que las manchas solares
son las mismas que presenta el colchón.
Tengo un retrato del árbol de la vida
hecho por Eva en pleno insomnio
por ese entonces no había aspirinas,
ni whisky ni películas porno.
Seré quien corrija tus faltas
de autobiografía de noches de viernes
y te bajarás media botella de grapa
en el Sartre Bar hasta la hora que cierre.
Este es tu corazón,
este es tu riñon,
no sé cuál de los dos está mas roto...
Tus besos de alquiler
en el casino aposté,
el mismo croupier, las cartas de siempre...
sábado, 5 de diciembre de 2009
Los amantes
Los amantes de Magritte y los amantes de Chagall
son los mismos, somos nosotros en mitad del temporal
que vemos como en remís se escapan del silencio
los herederos del olvido mirandonos con desprecio.
Aprendimos a tropezar media vez con la misma piedra
y a matizar los platos rotos con las flores y las cenas,
y aunque tu boca no encontré en la lista de precios
ya pagué un abogado y un divorcio un lunes de no febrero.
Todas se parecen a ti pero nadie a nosotros,
jugaría a besarte porque sí mientras no busco petróleo.
Seremos las dos sábanas caídas y las dos almohadas,
los actores de reparto en pesadillas que todavia no hemos soñado.
Cuántos centimetros cuadrados sumarán tus lunares
y cuántos los míos, y cuántos secretos que prefiero no saber.
Tu te llamabas Frida Kahlo y yo Diego Rivera
y quisimos retratar a las lunas con almas de voyeaur.
Un juego de llaves del museo de tu boca abierta
y el inventario de todas las manos que rozaron mi pecho.
Quizás mañana en la ventana encontremos una paloma muerta
y una caja de Pandora y allí un mapa con la ruta de regreso.
Todas se parecen a ti pero nadie a nosotros,
jugaría a besarte porque sí mientras no busco petróleo.
Seremos las dos sábanas caídas y las dos almohadas,
los actores de reparto en pesadillas que todavia no hemos soñado
"Lovers in the Moonlight" by Marc Chagall
http://www.musee-chagall.fr/
son los mismos, somos nosotros en mitad del temporal
que vemos como en remís se escapan del silencio
los herederos del olvido mirandonos con desprecio.
Aprendimos a tropezar media vez con la misma piedra
y a matizar los platos rotos con las flores y las cenas,
y aunque tu boca no encontré en la lista de precios
ya pagué un abogado y un divorcio un lunes de no febrero.
Todas se parecen a ti pero nadie a nosotros,
jugaría a besarte porque sí mientras no busco petróleo.
Seremos las dos sábanas caídas y las dos almohadas,
los actores de reparto en pesadillas que todavia no hemos soñado.
Cuántos centimetros cuadrados sumarán tus lunares
y cuántos los míos, y cuántos secretos que prefiero no saber.
Tu te llamabas Frida Kahlo y yo Diego Rivera
y quisimos retratar a las lunas con almas de voyeaur.
Un juego de llaves del museo de tu boca abierta
y el inventario de todas las manos que rozaron mi pecho.
Quizás mañana en la ventana encontremos una paloma muerta
y una caja de Pandora y allí un mapa con la ruta de regreso.
Todas se parecen a ti pero nadie a nosotros,
jugaría a besarte porque sí mientras no busco petróleo.
Seremos las dos sábanas caídas y las dos almohadas,
los actores de reparto en pesadillas que todavia no hemos soñado
"Lovers in the Moonlight" by Marc Chagallhttp://www.musee-chagall.fr/
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